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jueves, 21 de abril de 2011

Obesidad en la Adolescencia


OHoy en día se sabe que a partir de tres años, el exceso de peso se convierte en determinante final de la obesidad. Si el niño es obeso a los 6 años de edad, tiene un 50% de probabilidades de convertirse en un adulto obeso. Cuando llega a la adolescencia con obesidad, la oportunidad es de 70 a 80%. 
Los niños obesos son más altos, tienen avanzada edad ósea y la madurez sexual temprana, en comparación con niños no obesos. El exceso de adiposidad también se asocia con factores de riesgo de alteración de las enfermedades cardiovasculares como el colesterol total, LDL, triglicéridos, presión arterial y los niveles de glucosa. Esta condición aumenta el riesgo de la aterosclerosis en la edad adulta, e incluso en la adolescencia. El exceso de peso también se asocia con cambios en la función pulmonar también puede causar apnea del sueño. A menudo, la presencia de cambios en la piel, como estrías, infecciones por hongos (sobre todo en los pliegues y acantosis nigricans - oscurecimiento y engrosamiento de la piel en el cuello y las axilas). La acantosis nigricans se asocia a intolerancia a la glucosa promovido por la insulina y a menudo causa vergüenza para el niño y la familia, ya que parece fuera suciedad. El hígado también sufre de obesidad, con elevación de enzimas hepáticas e incluso la esteatosis (acumulación de grasa en el hígado).
A esta edad, la obesidad también provoca cambios posturales y funcionales, complicaciones ortopédicas que acaban provocando la sobrecarga, por ejemplo valgo de la rodilla, y deformidades en la columna vertebral.
Si el sitio primario de la deposición de grasa es en la zona abdominal,  sin duda repercute en el perfil de lípidos, aumento de la presión arterial y la hiperinsulinemia, y favorece el desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes y enfermedades cardiovasculares. Todos estos cambios se describen como el "síndrome metabólico" y es cada vez más común en la infancia y la adolescencia.

Otra cuestión importante a considerar es el impacto que el exceso de peso, produce en el equilibrio emocional de niños y adolescentes. Hay prejuicios contra las personas obesas que son culturalmente considerados responsables de esta condición porque son débiles y no tienen fuerza de voluntad. El niño trata de no querer asistir a la escuela, no tener amigos y se aíslan cada vez más en casa. 

Por último, la prevención de la obesidad comienza una vez que el niño cumple los 6 meses de edad y se comienza la incorporación de los alimentos. En este momento se debe ofrecer alimentos saludables y evitar los procesados, tales como alimentos infantiles listos

Fomentar el juego que hacen que el niño se mueva, evitando el exceso de la electrónica, tales como juegos de video, computadoras, teléfono celular, que sólo fomentan un estilo de vida sedentario. Es a partir de esta edad que la familia debe buscar el consejo de un nutricionista para dar las orientaciones necesarias para un menú equilibrado y prevenir daños futuros posibles para estos niños.
Fuente: Anutricionista.com
   

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